Después de 21 días se conjura la huelga
Tuesday 25 March 2014 - 00:00 HS
Cuando se anuncia la posibilidad de una huelga se prevé el inmediato emplazamiento, a la vez que se vislumbra una oportuna negociación en el advenimiento, como quien quiere evitar que estalle el paro no deseado, sin embargo los acuerdos no llegan y se presenta el inevitable estallamiento.
Si se pronuncian la fases de una huelga, no se ven en ellas los efectos que producen, principalmente a los afectados directos, pues sólo se dice que se emplaza, se adviene, estalla y se conjura.
Esta última fase es la más espera y la que causa fatiga para los que mantiene el paro, en este caso los conductores sindicalizados y para los que sufren las consecuencias, es decir los usuarios del transporte urbano.
Pues tuvieron que pasar largos 21 días para que las partes involucradas lograrán la solución a la huelga que mantuvieron 130 trabajadores del volante en Cajeme.
Así ocurrió el ansiado conjuro de huelga, primero se abrieron las rejas del centro de pernocta, entraron las autoridades laborales, municipales y estatales para dar la buena nueva a los sindicalizados.
Vinieron los aplausos y reconocimientos para cada una de las partes, luego nombraron a cada uno de los chóferes, quienes estamparon la firma y recibieron el 50% de sus sueldo caídos.
Salieron airosos en compañía el Secretario General de la CTM en Cajeme y del Secretario el Ayuntamiento, quienes retiraron la bandera rojinegra haciendo evidente el esperado conjuro de la huelga.

